Una industria nacional posible

Desde la Comisión Directiva de la Cámara de Industriales Metalúrgicos y de Componentes de Córdoba (CIMCC) celebramos que el Gobierno nacional avance en el proceso de reformas estructurales que viene logrando, a través del proyecto de Ley de Modernización Laboral que acaba de convertirse en Ley.

Especialmente nos congratula que haya incluido nuestra propuesta de modificación del art. 154 de la Ley 20.744 para evitar la acumulación de licencias por vacaciones y licencias por enfermedad inculpable, respetando el derecho del trabajador relativo a vacaciones no gozadas, de acuerdo a recomendaciones de la Organización Internacional del Trabajo, tal como lo hicimos público a través del Documento Nº18 de nuestro Centro de Estudios para la Producción Metalúrgica, en agosto del 2025. Se trata de un “punto de dolor” detectado en nuestras pymes metalúrgicas, pero común a todos los procesos industriales.

Confirmamos que desde nuestro espacio de trabajo, continuaremos impulsando la agenda de propuestas ya desarrollada y presentada, entre las cuales destacamos una nueva reglamentación de los Procedimientos Preventivos de Crisis establecidos por los art.98 a 105 de la Ley 24.013, con el fin de solucionar los graves problemas que estos procedimientos generan en empresas con caídas de demanda.

También aportaremos nuestra propuesta para solucionar los problemas de demandas de incapacidad interpuestas por trabajadores próximos a jubilarse (art.212, Ley 20.744), de imposibilidad de esquemas de incentivos por productividad, por jurisprudencia que interpreta habitualidad en la mera reiteración en el tiempo (art.103 y 104bis, Ley 20.744), de encarecimiento artificial de procesos de reconversión productiva pro excesiva interpretación de derecho a despido indirecto (art.66, Ley 20.744) y de arbitrariedad en la definición del “baremo” de incapacidades, lo que alimenta la litigiosidad (art.40, Ley 24.557). Todo ello, con el empuje que nos da el acuerdo ya alcanzado en estos puntos, con técnicos del Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado.

Asimismo, comenzaremos a relevar, ya sin la urgencia de los tiempos parlamentarios, aquellos “puntos de dolor” en los procesos productivos que no hayan sido resueltos por la nueva normativa laboral.

Consideramos que ha sido fundamental este importante paso concretado en el ámbito laboral, claramente necesario para el funcionamiento y desarrollo de las industrias argentinas. Ahora bien, resulta también urgente avanzar en modificaciones de la normativa tributaria que en este momento, asfixia e impide la sana competitividad de la producción nacional.

En ese camino, nos comprometemos a trabajar las propuestas de reforma fiscal necesarias con la misma rigurosidad, profundidad y sentido de responsabilidad que sostuvimos hasta ahora, en busca de la reducción de costos en los procesos productivos, para permitir el crecimiento del trabajo y la producción en nuestra industria.

Estamos convencidos de que el desarrollo económico y social de nuestro país requiere un proceso continuo y profundo de reformas estructurales. Y es en este camino donde, desde el sector privado, tenemos un rol que cumplir, porque es en las empresas donde se producen los ‘puntos de dolor’ que constituyen el inicio de cualquier propuesta de reforma con posibilidad de lograr impactos concretos. Nuestro aporte estuvo, está y estará siempre en ese sentido presente, con el foco puesto en el desarrollo de una Argentina productiva e industrial, reflejo del potencial económico, social y cultural de nuestro país.